4 oct. 2011

CONTRA MALES FÍSICOS Y DOLENCIAS ESPIRITUALES

CONTRA MALES FÍSICOS Y DOLENCIAS ESPIRITUALES

En su libro, Sheldrake recoge cientos de relatos acerca de animales que confortan y curan, la mayoría de ellos referidos a gatos y perros muy próximos a personas enfermas o tristes. Una serie de testimonios, entrevistas y tests regulares de seguimiento no solo le permitió verificar que quienes poseían algún animal doméstico se sentían menos solos, menos ansiosos y menos deprimidos , además observó un efecto favorable en la disminución de la tensión sanguínea en personas con hipertensión y en la reducción de la necesidad de medicación.

Por otra parte según investigaciones realizadas por E. Firedmann y sus colaboradores de la Universidad de Pensylvania, los dueños de mascotas que habían sido hospitalizados con enfermedades cardíacas, incluso infartos, manifestaron después mejor ritmo cardíaco que un grupo de control sin animales de compañía. También estudios de la Fundación Latham , de alameda, California, demostraron que la suma de mascotas a la terapia de enfermos de SIDA les daba a los pacientes razones para luchar por la vida, lo que condujo a la organización de la Red de Apoyo a Mascotas de los Enfermos de SIDA, para cuidar de estos animales. Eduardo Tarnassi, en una nota sobre lo que los perros pueden hacer por quién padecen esta enfermedad sostiene que está absolutamente comprobado que para el enfermo su mascota se convierte en uno de los apoyos más firmes, ya que no solo sirve para vehiculizar el afecto sino también para maximizar la responsabilidad. El perro es, entre otras cosas, alguien por quién vivir, alguien a quién cuidar, alguien que no cuestiona, que no condena, que únicamente ama "La Nación 24/11/1992). Y agrega que ante el temor de algunos médicos a que los pacientes con sistema inmunológico afectado queden expuestos a que el animal les contagie una enfermedad, los veterinarios consideran que, si se toman las precauciones debidas, el riesgo es casi nulo.

Pero la terapia animal no solo resulta útil en casos de enfermedad, las mascotas suelen representar un gran alivio para personas desconsoladas. Se ha verificado incluso que, en casos de duelo por la pérdida de un ser querido, quienes poseían animales de compañía presentaron menor tendencia a la desesperación y el aislamiento que lo que no tenían.

Otro dato curioso que recoge Sheldrake es sobre el efecto de estos animales en los prisioneros aparentemente, las cárceles que permiten la visita o tenencia de mascotas a los presos han sido escenario de reducciones de violencia, suicidios y consumo de drogas, así como de mejores relaciones entre los reclusos y el personal de las prisiones.